-¿Suárez, me decías?- todavía bajo la impresión del asalto, parecía fuera de tema: -ah, sí, Suárez; fijo, lo sé de fuente directísima- ¿Has visto qué cosa? ¡nunca presencié nada igual! cambió de asunto, paladeando un vodka con naranja mientras yo, abstemio de cimiento, me bebía ...