(Proposiciones; 3)
¡Me decepcionaste! ¿Quién podría recuperarse de semejante acusación? ¿Y quién, además, no ha recurrido a ella alguna vez? Somos seres que no dejamos de decepcionar y de ser decepcionados. Sin embargo, los moralistas lo han repetido hasta la saciedad: decepcionarse es, sobre todo, ser víctima ...