Justicia sin epieikeia en la era de la inteligencia artificial
El algoritmo no tiene ética; el código no tiene compasión. Y, sin embargo, vivimos ya instalados en una gobernanza algorítmica que decide sobre nuestro patrimonio, nuestra salud o nuestra libertad. Lo hace bajo la promesa de una justicia perfecta, despojada de los sesgos, los cansancios ...