Este artículo se ocupa del problema del uso de una invención patentada en actividades de investigación. La regla tradicional únicamente excluía de sanción por violación de la patente a la actividad de uso puramente experimental. El autor explica que esta regla era totalmente coherente con el mundo de otra época. En la actualidad, por el contrario, la organización de la investigación necesita una excepción de investigación más amplia. Dado que las invenciones generalmente proceden de otras invenciones previas, una excepción de investigación más amplia podría incrementar el flujo de nuevas invenciones. Y ello es así, porque el titular de la patente es la persona menos adecuada para introducir en el mercado nuevas invenciones aptas para desplazar a las ya existentes. En consecuencia, si realmente queremos que haya nuevas invenciones, tendríamos que conceder a otros investigadores libertad para investigar incluso sobre
invenciones anteriores patentadas. Por lo demás, el autor estima que una excepción de investigación más amplia no perjudicaría los intereses legítimos del titular de la patente.

