Una primera aproximación al régimen jurídico de las prácticas agresivas en la directiva sobre prácticas desleales con los consumidores
En la actualidad conviven dos clases de publicidad. La primera, a la que podríamos llamar publicidad mecanizada, se dirige a la gran masa de los consumidores. La segunda, englobada generalmente bajo las denominaciones de publicidad directa o marketing directo, se apoya en un contacto o diálogo personal entre el empresario y el potencial comprador, y se dirige, no a la masa anónima de consumidores, sino a cada consumidor en concreto y de una manera individualizada. La aparición de nuevos medios de comunicación como el teléfono, el fax, o, más recientemente, el correo electrónico, el teléfono móvil o los mensajes de texto (sms) han llevado de nuevo a la publicidad directa a un primer plano.

