No hace tanto que apuntar la carencia de biografías en la historiografía
española reciente era un lugar común. Si el «retorno» (suponiendo
que alguna vez llegara a estar del todo ausente) de este género
se hizo esperar, lo ha compensado con creces la abundancia de contribuciones
al mismo. Lo que ello pueda representar respecto a
replanteamientos metodológicos y epistemológicos, de agotamiento
de paradigmas estructurales y centrados en instituciones o categorías
sociales, es cuestión, por lo extensa y compleja, que ahora no es posible
abordar. En el contemporaneísmo en particular, los estudios biográficos
y prosopográficos han proporcionado un corpus amplio de
materiales constituido preferentemente por estudios sobre individuos
vinculados a la política activa.

