De Riego a Tejero, los golpes de Estado, pronunciamientos militares y alzamientos forman, a través de ricas tipologías formales e ideológicas, saldados con el éxito o el fracaso, más o menos rotundo, más o menos parcial, parte privilegiada de la historia de la España contemporánea. Los años 1820, 1854, 1868, 1874, 1875, 1923, 1936 simbolizan algunos de los principales hitos de esta historia. Se trata, evidentemente, de los éxitos, ya que los fracasos integran un segundo plano histórico, primordial, sin embargo, para los contemporáneos y factible en algunos casos.

