El artículo estudia el complejo y nada predeterminado proceso a través
del cual se pusieron los fundamentos de la dictadura franquista durante
la guerra civil. Desde esta perspectiva se analiza el modo en que la conversión
del conflicto en una larga guerra de masas propició tanto el ascenso y protagonismo
de Falange como su subordinación definitiva al Estado y su jefe,
Franco. El estudio desarrollado a partir de ahí permite concluir que la afirmación
de la hegemonía del Estado sobre el Partido no impidió el mantenimiento
de éste como uno de los pilares fundamentales del régimen
y como una de las piezas esenciales sobre las que se cimentó el caudillaje
franquista.

