Cuando se reflexiona sobre la historia más reciente de nuestro país, ese siglo XX surcado por el deseo de gran parte de la sociedad española de desembarazarse definitivamente de las lacras heredadas del pasado, inevitablemente utilizamos criterios cronológicos que nos
marca la historiografía o bien los parámetros económicos definidos por la Historia económica, sobre la que por cierto contamos con excelentes obras que nos permiten conocer a fondo los flujos y reflujos de la emnomía española de este siglo.

