Los graves acontecimientos que en este pasado agosto han vuelto a estremecer al mundo, precipitando la caída de un sistema, la Unión Soviética, que por espacio de siete décadas ha pugnado por constituirse como alternativa exclusiva al capitalismo, han encendido también,
entre otras cosas, la traca final de la ofensiva contra las utopías y las heterodoxias ideológicas, cuyo fin se piensa habrá de ser el epitafio que luzca sobre la tumba de la Historia, cuya muerte se nos anunció ya algún tiempo atrás...

