El propósito del presente artículo consiste en reflexionar sobre el principio de territorialidad a la luz de la figura de la patente unitaria. A simple vista, parece que pueda afirmarse que con
la figura de la patente unitaria las concepciones tradicionalistas del principio de territorialidad han quedado superadas. Sin embargo, en el plano procesal, el carácter unitario de la patente
unitaria sigue todavía fragmentado, y ello por las influencias que el Reglamento Bruselas I bis sigue ejerciendo en este campo. Así el presente trabajo persigue examinar la relación entre el
Reglamento Bruselas I bis y el Acuerdo sobre un Tribunal Unificado de Patentes para justificar la necesidad de sustituir el principio de territorialidad por el de proximidad en esta materia.

