El mandato de la Comisaria europea encargada de los asuntos de la competencia, la holandesa Neelie Kroes, iniciaba su andadura a finales de 2004 con la presentación pocos meses después, concretamente el 7 de junio de 2005, de un Plan de acción sobre ayudas estatales, en el que se planifica un intenso programa de trabajo que debía marcar la actuación futura de la Comisión Europea en el período 2005/2009.
Este ambicioso programa se enmarca en el proceso de modernización del Derecho comunitario de la competencia, del que las ayudas estatales han venido siendo en la práctica la «hermana pobre», sin duda alguna porque en su trasfondo se produce una singular pugna de intereses que pueden enfrentar —y de hecho así sucede a menudo—, no sólo a la Comisión con los Estados miembros, sino también a las propias instituciones comunitarias entre sí, a las que se trasladan las tensiones que con frecuencia surgen entre los diferentes Estados miembros por
defender sus intereses nacionales.

