«Todos los días tienen su historia, un solo minuto daría para contar durante años, el mínimo gesto, el desbroce minucioso de una palabra, de una sílaba, de un sonido, por no hablar ya de los pensamientos, que es cosa de nunca acabar pensar en lo que se piensa, o se pensó, o
se está pensando, y qué pensamiento es ése que piensa el otro pensamiento, no acabaríamos nunca.»
José SARAMAGO, Alzado del suelo

