La sintonía, personal e ideológica, entre Marcelo Caetano, presidente
del Consejo de Ministros, y Laureano López Rodó, ministro-comisario
del Plan de Desarrollo, abrió una fase inédita en las relaciones
peninsulares a partir de 1968. La aplicación de políticas económicas
similares, orientadas a preservar los principios fundamentales que
sustentaban los regímenes autoritarios, operó, igualmente, como instrumento
de acercamiento a la CEE. Un objetivo común que indujo
renovada fuerza al proyecto de un mercado común ibérico, entendido
como respuesta al reto que comportaba la integración europea.
Abstract: The agreement, personal and ideological, between Marcelo
Caetano,
President of Council of Ministers since 1968, and Laureano
Lopez Rodó, minister-Secretary of the Development Plant, opened
an unprecedented phase in the peninsular relations. The application
of similar economic politics, designed to preserve the core principies
which underpinned the authoritarian regimes, they operated in the
same manner as the key of approach to the CEE. A common objetive
which led renewed energy to the project of a Common Iberian Market, understood as response to the challenge that was enduring the European
integration

