La ejecución del dirigente comunista Julián Grimau en 1963
provocó protestas en todo el mundo contra la dictadura de Franco que
ésta trató de contrarrestar a través de la acción diplomática y la contrapropaganda.
Italia se convirtió en el principal escenario de una campaña
exterior de propaganda debido a la presencia del Vaticano y los
gobiernos democristianos. El régimen español contaba con importantes
apoyos entre la clase política y el clero italiano, pero el «caso Grimau
» acabó teniendo graves efectos por la movilización política, sindical
e intelectual de la izquierda y, especialmente, por la división de la
opinión pública católica.
Abstract: The execution of the communist leader Julian Grimau in 1963
provoked worldwide protests against the dictatorship of Franco that
the latter tried to counter through diplomatic action and counter-propaganda.
On account of the Vatican and the series of Christian-Democrat
governments, Italy became the main theatre of a campaign of
propaganda.
Although the Franco regime had strong support among
the political class and the Catholic hierarchy, the «Grimau case» was
to provoke a reaction not only because it mobilised the labour movement
and the political and intellectual left, but especially because of
the resulting divisions it caused in Catholic public opinion.

