El positivismo hartiano ha afirmado que la existencia del derecho depende de un hecho social, esto es, el acuerdo entre los officials acerca de qué son las fuentes de derecho (lo que Dworkin llama “grounds of law”). Si tal acuerdo no se da, ¿podemos seguir diciendo que existe el derecho? Esta constituye, grosso modo, la segunda objeción que Dworkin formula al positivismo jurídico. Brian Leiter ha proporcionado una articulada réplica, desde un punto de
vista positivista, al desafío formulado por Dworkin. Este trabajo está dedicado a mostrar algunas dificultades de las que, en mi opinión, tal réplica adolece. Las dos primeras secciones tendrán carácter meramente expositivo: en la primera sección daré cuenta, sucintamente, de la objeción dworkiniana. En la segunda sección reconstruiré la respuesta de Brian Leiter. La tercera y la cuarta sección estarán dedicadas a mostrar dos aspectos problemáticos de la réplica de Brian Leiter.
Abstract:Hartian positivism claims that the existence of law depends on a social fact, i. e. the agreement among the officials about what the sources of law are (which Dworkin calls “the grounds of law”). If such an agreement does not exist, can
we still say that law exists? This is, grosso modo, Dworkin’s second objection to legal positivism. Brian Leiter has provided an articulated response, from a positivist point of
view, to Dworkin’s challenge. This paper is devoted to show some difficulties that this response has. The first two sections are merely expositive: in the first one I will give a brief
account of Dworkin’s critique. In the second, I will reconstruct Brian Leiter’s response. The third and fourth sections are devoted to show two philosophical problems of this response.

