y de satisfacer a los acreedores sin gastarse un céntimo
Cuando uno ha vivido asediado por las deudas, trata de sobrevivir sin soltar un solo céntimo. Eso le sucedió a Honoré de Balzac, quien en su juventud emprendió multitud de negocios relacionados con la venta e impresión de libros, a la sazón ruinosos, que lo ...