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Caminos y puertos en América

Caminos y puertos en América

  • ISBN: 9788481635676
  • Editorial: Diputación Provincial de Huelva
  • Lugar de la edición: Huelva. España
  • Colección: Cuadernos de Iberoamérica
  • Encuadernación: Cartoné
  • Medidas: 22 cm
  • Nº Pág.: 68
  • Idiomas: Español

Papel: Cartoné
4,00 €
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Resumen

Son tres los caminos esenciales en la articulación de América. Durante más de 400 años, España estuvo presente allí, especialmente en las islas Antillas, que fueron la llave del comercio. Desde el principio, se instalaron en las Islas mayores de Puerto Rico, La Española y Cuba, desde donde se organizó el comercio y se articuló el territorio americano a través de estos tres grandes sistemas viarios: El Camino Real Tierra Adentro, Los Caminos Reales Intraístmicos y Los Caminos del Inca.

El Camino Real Tierra Adentro partía desde el Puerto de Veracruz llegando hasta el Sur de Estados Unidos, en la llamada "Jornada del Muerto". Por este amplio camino circulaban mercancías, sobre todo plata y, poco a poco, se fue llenando de presidios, haciendas y misiones que contribuyeron al poblamiento y a la seguridad del mismo.

La ruta Intraístmica alcanzaba desde Panamá, en la costa pacífica, a Nombre de Dios y Portobello, en la Atlántica, a través de dos itinerarios esenciales: uno totalmente terrestre y otro terrestre fluvial, que seguía el curso del río Chagre o de Los Lagartos. Por aquí circulaba, esencialmente, la plata procedente del Perú. Por último, Los Caminos del Inca articularon casi toda Suramérica, con una vía costera y otra andina, unidas por valles que conectaban ambas. Las importantes minas del Potosí se beneficiaron de estas comunicaciones, pero también las tareas de exploración y conquista.

España realizó enormes esfuerzos fortificando los puertos de América para asegurar el comercio. Los puertos vivieron diversas vicisitudes históricas que complejizaron sus estructuras y defensas, para convertirse en puertos abaluartados. A diferencia de los puertos fortificados, éstos consideraron el medio natural como un aliado y se valieron de él para incrustar en su topografía edificaciones-baluartes, como casas matas, baterías, hornabeques o murallas, conformando una unidad defensiva dinámica y sistemática, integrada en el territorio. Pero la mayor hazaña de estos Puertos Abaluartados es, sin duda, la de haber articulado América y convertirse en la llave de sus relaciones con España.

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