El estudio de la violencia política en la España de Franco requiere
hace algún tiempo la atención de muchos investigadores, coincidente
en estos momentos con los recientes debates historiográficos y políticos
que se producen, por ejemplo, en Francia o en Alemania. Ambos países
cuentan, como el nuestro, con realidades históricas recientes de incómoda
asunción, tanto por la historiografía como por la opinión pública.
Las primeras reflexiones al respecto surgieron en nuestro país bien
entrados los años setenta, en razón de la confluencia de circunstancias
diversas: por un lado, las pretensiones de reflexión global sobre el
carácter del régimen franquista ensayadas en este momento llevaban
ineludiblemente a tomar en consideración su carácter violento y represivo.
Asimismo, el progresivo acceso a nuevas fuentes y el desarrollo
que iba adquiriendo la historia local abrían perspectivas al estudio
del pasado más reciente, hasta el momento inabordables.

