El conocimiento de la España de Fernando VII nos ha llegado
en buena parte a través de los testimonios escritos de los contemporáneos.
Algunos españoles que tuvieron un mayor o menor protagonismo histórico
en aquellos años dejaron constancia escrita de su experiencia y nos
transmitieron una versión de la España del primer tercio de la centuria.
El propio rey, en sus Memorias, el marqués de las Amarillas, Mina
o Mesonero Romanos, entre otros, nos han ofrecido cada uno su explicación
y su punto de vista sobre lo que acaeció en esa etapa inicial
de la edad contemporánea. Sus escritos han sido considerados por los
historiadores como una fuente nada despreciable para el estudio de
esta fase inicial del siglo XIX. Pero junto con los testimonios españoles,
contamos con un considerable número de escritos, publicaciones y
memorias de extranjeros que, por alguna circunstancia, conocieron la
España de Fernando VII, y, de una u otra forma, nos dejaron también
su testimonio.

