Para plantear una discusión sobre el significado histórico del carlismo
se hace necesario argumentar su importancia. No faltan, en efecto,
estudios sobre el tema. En cambio, es aún escasa la atención que se
presta a valorar lo que constituyó una inicial y tenaz oposición al liberalismo
político, capaz de prolongarse luego en una corriente de «extrema
derecha» -como reconocía con agrado Vázquez de Mella- hasta épocas
decisivas de la política de masas en el siglo xx. En este terreno, en
lo que se podría denominar el análisis social de la política en la España
contemporánea, el carlismo apenas comienza a recibir atención.

