Este trabajo ofrece, a partir de un estudio de caso como es el de la
ciudad de Castellón de la Plana entre 1890-1910, un análisis de la construcción
de la identidad nacional española contemporánea. Frente a la tesis
que defiende la débil nacionalización a lo largo de los siglos XIX y XX, este
estudio trata de mostrar la importancia de la construcción de identidades
locales (formas de patriotismo local) como una vía de reforzamiento de
la identidad nacional. Aquí, a través del estudio del papel jugado por la
cultura política republicana y especialmente de ciertos aspectos simbólicos
y rituales, se muestra cómo la identidad local fue un mecanismo directo
y eficaz entre lo local y lo nacional.

