El sistema de prevision social español puede caracterizarse hasta
hace escasamente una década como un sistema dirigido a los trabajadores
y a las personas dependientes de ellos, financiado principalmente
con contribuciones y muy fragmentado en términos de organización
y gestión. Aunque en la actualidad se aproxima a la cobertura
universal, el Estado del Bienestar español se ha construido de una forma
incremental, a pesar de que dicha construcción se ha producido en
un contexto más amplio de desarrollo político y socioeconómico desigual.

