La transformación de la configuración territorial de la República Federal Alemana, de su estructura interna y sus mentalidades predominantes desde 1989, planteó también una serie de cuestiones fundamentales a las ciencias sociales y humanas. Estas tenían lugar dentro
del siguiente espectro: ¿Ha llegado a su punto final la evolución del Estado nacional alemán con la incorporación de la República Democrática Alemana (RDA), en virtud del cambio global del sistema internacional y, en su fase final, de la presión de varios movimientos sociales? ¿Tiene lugar con ello en los nuevos Estados federales del Este una suerte de recuperación del proceso de modernización ausente, o por el contrario una evolución cualitativamente nueva? ¿Cómo pueden compatibilizarse con arreglo a las reglas del juego democrático
unas mentalidades y modos de ver la realidad forjados tras la experiencia de dos regímenes dictatoriales?

