La acción humana ha sido, y está siendo, estudiada desde perspectivas diversas. Esto es especialmente relevante para el ámbito de los juicios de responsabilidad, morales y jurídicos. Pero mientras que los filósofos morales han aprovechado esos avances, los juristas han tenido éxito en eludirlos. Un enfoque interesante del problema es el que lo analiza desde la perspectiva de la suerte. Como el problema de la influencia de la suerte en la atribución de responsabilidad es demasiado amplio para ser abordado de un modo general, aquí me
ocuparé de una cuestión más concisa, pero muy útil: el debate acerca de la alternativa
entre la “punición igualada” y la “diferenciada” para tentativas y delitos consumados. No pretendo poner fin a la discusión; aspiro a mostrar, en cambio, que los argumentos más comúnmente ofrecidos para apoyar la punición igualada son implausibles o, al menos, más débiles que lo que sus defensores pretenden.
Abstract:Human action has been, and is being, studied from different perspectives. This is particularly relevant for the areas of moral and legal responsibility. But while moral philosophers have made good use of those developments, legal
theorists have successfully avoided them. An interesting approach to the problem consists in analyzing it from the perspective of luck. Nevertheless, the influence of luck on the attribution of responsibility is too wide a question to be dealt with in a general way. For that reason, I will here focus on a more concise, but useful, question: the debate about the alternative between “equal punishment” and “differential punishment” for crimes and criminal attempts. It is not my intention to put an end to the discussion; I hope to show, instead, that the arguments usually offered to support equal punishment are implausible or, at
least, are weaker than their defenders claim.

