En el párrafo tercero de la introducción al anexo del proyecto de
Real Decreto de reforma de las Humanidades se dice explícitamente:
«La Historia debe proporcionar a los alumnos conocimientos y métodos
para comprender aspectos de las realidades sociales en su dimensión
temporal. La Geografía debe hacerlo, preferentemente, en la dimensión
espacial. Ambas cumplen, además, finalidades de formación cultural,
al transmitir visiones del mundo, desde el pasado histórico, o desde
la organización espacial, necesarios para construirse una identidad cultural
personal (cursiva nuestra). Todo ello sin dejar de plantear los
problemas de la sociedad actual.»

