Sin poder presentar datos empíricos, ni estadísticas o encuestas de
opinión, Andrés Zamora parece constatar que a principios del Tercer
Milenio se puede hablar ya de una latinoamericanización cultural de
España, que se alimenta de la necesidad creciente de abonar sentimientos
de pertenencia cultural, con filiaciones lingüísticas supranacionales,
que puedan responder a una doble presencia: la voracidad
colonizadora de la cultura norteamericana y la mayor proyección
pública de las culturas no castellanas de las comunidades autónomas.
En ese contexto, también delimitado por la creciente afluencia de
emigrantes latinoamericanos hacia España...

