El artículo plantea tres problemas teóricos que ponen en cuestión
el proyecto histórico-conceptual de Koselleck: 1. Se asume la aparición
de la diferencia entre antiguo y moderno como auténtico umbral de
revolución del léxico político, lo que obliga a anticipar un proceso que
Koselleck sitúa a mediados del siglo XVIII. 2. Somete a revisión la creencia
de que un cambio conceptual está inserto en un cambio de estructuras
sociales de referencia. 3. Se interroga sobre las características del dispositivo
conceptual de la modernidad y sobre lo que significa hacer
historia de los conceptos en relación con el mismo.

