Desde un primer momento, la idea de la huelga general acompañó la evolución del movimiento obrero a lo largo del siglo XIX. Ya en 1894, Sidney y Beatrice Webb, y posteriormente, hacia 1911, Alexandre Zévaès, recordaron cómo en Inglaterra, en 1833-1834, la Society for Promoting National Regeneration y la Grand National Consolidated
Trade Union, impulsadas por Owen y los owenistas, reivindicaron la jornada de las ocho horas y amenazaron con provocar una huelga general de todos los oficios y corporaciones, la Grand National Holiday.

