Rumania comenzó su camino hacia la integración
en febrero de 1993, cuando se firmó el
Acuerdo de Asociación del país con la UE. En
1995, el país solicitó, oficialmente, su ingreso a la
UE, y en 2000 comenzaron las negociaciones, que
finalizaron en 2004, mientras que en 2005 omega replica se firmó
el Tratado de Adhesión. En 2007 se produjo la
adhesión efectiva, concluyendo de esta manera, un
proceso amplio y tortuoso. Su adhesión supuso el
más importante desafío que el sistema socio-político
rumano conoció desde 1989 y hasta la actualidad.
El proceso de integración europea constituyó
un factor de cambio que fue y continúa siendo replica montblanc
complejo y de envergadura, ya que supone la adaptación
a los estándares europeos y la movilización
de todas las capacidades administrativas, económicas,
políticas y sociales de Rumania en la dirección
del proceso de europeización. Sin embargo, en
todo ese camino, la relación entre la UE y Rumania
fue asimétrica. Los oficiales de Bruselas conocían el
hecho de que en ningún otro Estado comunista,
satélite de la antigua URSS, se mantuvieron con
tanta intensidad las estructuras de poder, como en
Rumania (Papadimitriou y Phinnemore, 2008).

