El estudio de la insurrección federal de 1869 lo hemos centrado en analizar
el protagonismo del partido republicano y su aspiración a tener un espacio
político de poder en la nueva situación creada después de septiembre de 1868.
A pesar de su colaboración con los otros partidos revolucionarios para que
triunfe La Gloriosa, pronto verá burladas sus esperanzas de poder al verse
apartado del Ejecutivo y de algunas instituciones parlamentarias.
La declaración del Gobierno a favor de la Monarquía enciende la mecha
de la conspiración republicana, que primero en la campaila electoral y después
en las Cortes luchará para que se instaure la República federal, marco indispensable
para desarrollar el programa democrático.
Cuando fracasan estas actuaciones por parte de los líderes de partido
republicano, el estrecho margen de actuación que tuvieron en el marco legal
llevó a los militantes a la insurrección popular de la partida y la barricada
para conseguir sus aspiraciones. La ciudad de Valencia, con larga tradición
republicana, hará frente a un Gobierno que quiere imponer la Monarquía y
ha abolido los derechos individuales para restar fuerza al partido republicano
que está forzando la revolución hacia logros más democráticos.

