Francisco Ferrer (1859-1909) es una figura muy representativa de las
diversas tendencias que se entrecruzaban en el seno de la izquierda española
y europea a fines del siglo XIX y principios del siglo xx. Guiado siempre
por una idea mesiánica de revolución, Ferrer evolucionó del republicanismo
al anarquismo y fue uno de los difusores en España de las ideas del sindicalismo
revolucionario francés. Militante laico, perteneció a la masonería
y al movimiento librepensador y promovió una enseñanza opuesta a los
dogmas de la Iglesia y el Estado. El análisis de su ideología y de sus contactos
personales muestra cómo tendencias que habitualmente se estudian por
separado presentaban en la realidad una compleja interrelación.

