En nuestro trabajo analizamos las características de la emergente tecnología blockchain que pueden generar problemas relativos a la defensa de la libre competencia. Las cadenas de bloques se basan en un intercambio de información y una colaboración estrecha entre participantes, que con frecuencia serán competidores. La transparencia de la información y su distribución, prácticamente instantánea, puede facilitar de manera importante que se lleven a cabo prácticas colusorias. Además, tanto el carácter descentralizado de la cadena, como el
anonimato de los participantes, consideramos que pueden afectar a la aplicación de las normas de defensa de la competencia por las autoridades de competencia, de tal modo que será
más complicada y menos efectiva. El potencial disruptivo de la tecnología blockchain se puede evidenciar también en las situaciones de abuso de la posición de dominio, p. ej. relacionadas
con el acceso a blockchain privadas. Terminamos nuestro estudio con algunas reflexiones acerca de la necesidad de una regulación adecuada de la tecnología y su uso en la actividad
empresarial.

