El uso indiscriminado de la palabra memoria, y más concretamente
del referente memoria histórica, no tiene un paralelo en los análisis
realizados sobre ella, al menos en nuestra sociedad. En los años noventa,
los historiadores españoles se han adentrado por este fecundo y vasto
campo historiográfico. Sus frutos no han hecho más que empezar. Su
eclosión en el marco de las ciencias sociales, en todas las latitudes,
desde hace veinticinco años, nos ha impulsado a proponer a la comunidad
de contemporaneístas españoles este nuevo objeto de historia y esta innovadora
perspectiva historiográfica de la mano de algunos de sus más
reconocidos representantes.

