Los trabajos que aquí se recogen abordan el análisis del carlismo
desde una determinada perspectiva actual. Durante mucho tiempo, el
carlismo ha sido objeto de estudios de tipo narrativo y abiertamente
polémico, en la medida en que se entendían como prolongación de
las alternativas políticas. De ahí que los apriorismos determinasen el
marco en el que se sentenciaban los problemas o, simplemente, se
ignoraban, en un ejercicio que restringía la discusión. No ha cesado
de existir una producción de este tipo. Es el caso de la historia neotradicionalista,
que se enmarca en los supuestos a priori de una adhesión
mayoritaria al Antiguo Régimen y de la falta de apoyos sociales a un
liberalismo que sólo habría triunfado por la fuerza. Es simétrico el
planteamiento de otra\' corriente que -con un enfoque que recuerda
al de la ortodoxia comunista sobre el fascismo- niega toda posibilidad
de colaboración de las capas populares con una política reaccionaria.
Por tanto, encamina su estudio a suhrayar el enrolamiento forzoso o
a través del atractivo de la paga, para concluir que carece de sentido
el problema de las hases sociales del carlismo.

