El tema plantea la posibilidad de considerar la memoria como objeto
histórico. Pretende estudiar el proceso político y social que conduce
a la sociedad barcelonesa, o más bien a parte de ella, a intentar construir
una memoria que se supone colectiva al final del siglo XIX.
Tal vez sería útil recordar los principios y las definiciones básicas
que sostienen este trabajo y referirse a los que trataron del tema en
la historiografía española contemporánea. Al principio, la perspectiva
se inspiraba en la obra dirigida por Pierre Nora en sus Lugares de
memoria, publicada en Francia a partir del año 1985. Nora definió
la memoria como «instrumentalización política del pasado en el presente».
La definición insistía en el proceso de proyección retrospectiva hacia
el pasado que sirve para legitimar el presente: «el acto de memoria
sólo tiene sentido en el contexto del momento donde se halla enunciado».

