Una perspectiva del pasado monetario de Europa muestra la existencia
de periodos de estabilidad cambiaria junto a otros caracterizados
por grandes turbulencias. El periodo de consolidación del patrón oro
desde 1870 y los años posteriores a los acuerdos de Bretton Woods de
1944 coinciden con las etapas de mayor crecimiento económico de Europa,
truncadas, respectivamente, por la crisis de 1929 y la de 1973. En este
articulo se analizan los logros de la nueva etapa de estabilidad monetaria
que se abre con la creación de la Unión Monetaria Europea (UME),
extrayéndose de la comparación con dichas etapas anteriores la conclusión
de que las ventajas de la estabilidad monetaria proporcionada por el
euro compensa los indudables riesgos y retos que deben afrontar algunos
de los países pertenecientes a la misma.

