Después de los enfrentamientos de mayo de 1937 en Barcelona,
que, más allá de la división entre la CNT y las otras fuerzas antifranquistas,
consumieron sobre todo el divorcio entre los Comités dirigentes
de la CNT y la FAl y la base militante, la oposición creciente de tendencias
y periódicos en los medios libertarios se expresó en medio de
un proceso de represión estatal contra los sectores anarquistas más revolucionarios
y de disciplina de las bases por los «responsables» de la
CNT y la FAl. Este divorcio dio lugar al nacimiento de una serie de
medios clandestinos poco o nada conocidos hasta ahora. El estudio
de estas fuentes originales permite entrever la profundidad de la crisis
que atravesaban esas organizaciones y al mismo tiempo comprender
cómo las tradiciones y hábitos de la afinidad y el apoliticismo limitaron
las consecuencias de esta crisis y evitaron que esas convulsiones desembocaran
en una escisión clara durante la guerra misma. Esos periódicos
presentan un gran interés para la problemática de la articulación entre
periodismo, política y cultura: abren una estrecha y efímera ventana
sobre el paso de las prácticas e inquietudes de un sector militante,
de una «cultura política» particular, a la expresión pública bajo forma
periodística.

