Son varias las biografías de historiadores aparecidas en los últimos años. Que yo conozca, existen las de Marc Bloch (de Carole Fink), Toynbee (William McNeill), Macaulay (O. W. Edwards), Namier (Linda Colley), Acton (Hugh Tulloch), Hume (Nicholas PhiHipson), Gibbon (Roy Porter) y Maitland (G. R. Elton), las seis últimas editadas en la colección «Historiadores sobre historiadores» de la editorial inglesa Weidenfeld and Nicholson. Debe haber muchas más, pues la biografía intelectual, como la biografía general, es una clase de historia.
Por lo menos, conocer la biografía de los historiadores parece imprescindible para el estudio de la historiografía. Es, además, una forma de entender nuestra disciplina y, al tiempo, de dialogar con quienes la han practicado previamente.

