En primer lugar quisiera agradecer en nombre del Departamento de Filosofía
del Derecho de la Universidad de Granada a la Sociedad Española de Filosofía
Jurídica y Política y a la Comisión organizadora de estas jornadas la
decisión de dedicar este acto a la memoria de los profesores N. M.ª López
Calera y G. Peces-Barba que nos han dejado recientemente.
La razón de mi presencia en este acto es haber sido comisionado por mis compañeras
y compañeros del Departamento para intervenir en este homenaje al profesor
N. M.ª López Calera. Y confieso que no ha sido fácil cumplir con el encargo. Por varias
razones: por el propio carácter del acto, por el tipo de intervención que requiere y
por la necesidad de condensar, dada la premura del tiempo del que dispongo, muchas
cosas que uno no querría, ni podría dejar de decir.
Muchos de los presentes en estas jornadas han conocido y compartido con el profesor
López Calera otras jornadas y otros momentos. Puede que mis palabras no les
aporten nada. Incluso algunos podrían hacer de él una semblanza mucho más fidedigna.
Por ello, quisiera dirigir estas palabras especialmente a aquellos jóvenes o no tan
jóvenes que no lo conocieron personalmente.

