Cuando A. Dupront anuncia, en el Congreso Internacional de Ciencias
Históricas de Estocolmo, en 1960, «la memoria colectiva es la
materia misma de la historia. ¿Pero no es significativo de una mentalidad,
la nuestra llamada moderna, que nosotros aún no la hayamos diferenciado
casi como materia de estudio»?, el tema de la memoria colectiva permanecía
casi desconocido para la historiografía. Sin embargo, la cuestión
de la memoria en las ciencias humanas camina al compás del siglo xx.
Se formula como polémica, a raíz de la publicación de la obra de
H. Bergson sobre Materia y memoria y de la respuesta que, desde
la sociología, propone Halbwachs años más tarde, sentando las bases
de lo que será, desde los años veinte, la sociología de la memoria.

