En este artículo se estudia una de las principales conmemoraciones
abordadas por el nacionalismo español a comienzos del siglo xx: el primer
centenario de las Cortes de Cádiz en 1910 y 1912. Se analizan las fiestas,
las publicaciones y los lugares de la memoria a que dio lugar y se llega
a cinco conclusiones fundamentales: existían diferencias insuperables entre
liberales y católicos a propósito de los mitos nacionales, lo cual dificultaba
la legitimación del régimen constitucional; los republicanos se mostraban
mucho más conscientes que los monárquicos de las posibilidades movilizadoras
que ofrecía la ocasión; no sólo las autoridades, sino también diversos
elementos de la sociedad civil, tomaron iniciativas patrióticas; el localismo
hizo de cauce preferente para expresar discursos nacionalistas, y las celebraciones
se vieron lastradas por la confusión entre los múltiples significados
que se les atribuyeron.

