La interpretación del pasado reciente en todos los países ex comunistas
está sometida a diferentes oleadas. Después de tantos años de
memoria amputada, no es extraño que este pasado se constituya en
objeto de un debate apasionado y en búsqueda de nuevas legitimidades
e identidades, búsqueda que afecta a todas las corrientes políticas.
¿,No se corre el riesgo de que llegue a imponerse una nueva memoria
amputada? El ejemplo de los checos, enfermos seculares de su propia
historia, ofrece algunos elementos de respuesta.

