La edición reciente del Diccionario biográfico de los parlamentarios
de Cantabria (1813-1901) resulta un buen motivo para valorar este
trabajo, ubicándolo en el contexto de los estudios biográficos y en
especial en el de la producción de diccionarios biográficos de parlamentarios
1 .
En las últimas dos décadas, la aparición de numerosos estudios
biográficos ha convertido en un lugar común el referirnos al retorno
de la biografía 2 , hasta el punto de que algunos autores, en la
actualidad, nos hablan de una «cultura de la biografía» 3 , en la que
se incluye el interés por el bios de las personas en un amplio sentido.
En las reflexiones sobre este retorno que se han publicado en las dos
últimas décadas se ofrece un análisis sobre el nuevo interés por el
género biográfico, destacando la importancia del individuo y su
necesaria ubicación en el contexto 4 , analizando al personaje desde dentro para conocerlo en su relación con las personas y el mundo
que le rodea.

