Muchos científicos sociales han encontrado útil el concepto marxista de modo de producción, cuando clasificaban las sociedades según su tecnología y sus relaciones de producción. Sin duda, la creciente complejidad al escribir las historias de las culturas no occidentales
ha modificado el esquema original: a saber, comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo, que se derivaba en gran medida de la experiencia europea. Pero a pesar de los problemas que aparecen al aplicar los modelos europeos de feudalismo a sociedades
como la India o la China, así como los continuos debates acerca del llamado modo de producción asiático, este mismo marco sigue teniendo muchos partidarios. Y se refuerza cuando se trazan las características del modo de producción capitalista.

