Como en su día destacó Stanley G. Payne, la longevidad, hasta
1977, del principal partido fascista español, la mayor de un partido
fascista en la historia, contrastó con su escasa fuerza política durante
los años en los que actuó en concurrencia con otras fuerzas, es decir,
los tres de la Segunda República anteriores a la Guerra Civil 1. Por
supuesto que hablar de tal longevidad supone hacer un continuum
entre la Falange originaria —Falange Española de las JONS—, el partido
único del Régimen —Falange Española Tradicionalista y de las
JONS— y el continuador de éste, el Movimiento Nacional. Encadenamiento
que nos parece legítimo, dadas las importantísimas continuidades
existentes entre FE y FET y el mero cambio de denominación
posterior del partido único (de FET al Movimiento).

