La reinstauración en 1834 del liberalismo en Portugal por parte
de las fuerzas protopartidarias de la «oposición constitucional» estuvo
marcada desde un prineipio por conflictos que manifestaban fracturas
políticas, sociales y económicas y por diversas opciones constitucionales.
Para los vencedores de la guerra eivil (1832-1834) que enfrentó a
los partidarios de D. Miguel (absolutistas) con los fieles colaboradores
de su hermano D. Pedro, primer emperador de Brasil (liberales), urgía
reimplantar el sistema liberal, al tiempo que la coyuntura política internacional
era favorable para la reeuperación de las fuerzas liberales
en Portugal (Revolución de 1830 en Francia; caída del gobierno de
Wellington y toma del poder por los whigs en Gran Bretaña; independencia
de Bélgica tras su separación de Holanda en 1831; abdicación
de O. Pedro, emperador de Brasil, en favor de su hijo o. Pedro II
en 1831; firma del tratado de la Cuádruple Alianza el 22 de abril
de 1814).

