El liguismo italiano nace a finales de los años setenta: simultáneamente, y relacionados entre sí, surgen en el Piamonte, el Véneto y Lombardía pequeños grupos que remachan la valorización de las peculiaridades culturales e históricas de los pueblos de estas regiones
del norte, ignoradas por la cultura oficial dominante. Resulta explícita la referencia a análogos movimientos regionalistas europeos de base étnica (bretones y flamencos, occitanos y vascos, etc.).

