La dimensión cultural juega un rol activo en las relaciones internacionales
y en la manera en que unos países se proyectan en otros. La imagen
de la URSS que transmiten sus contemporáneos o determinadas
organizaciones, el caso de los Amigos de la Unión Soviética (AUS) y de la
Asociación Española de Relaciones Culturales con la URSS (AERCU) en
la década de los treinta, puede ser complementaria o diametralmente
opuesta a la línea oficial, generándose así un complejo puzzle en el que
los elementos objetivos y subjetivos se entremezclan en las percepciones
sobre un determinado país.
Las relaciones culturales hispano-soviéticas durante el periodo republicano
sirven de marco para profundizar en la proyección de la imagen
del modelo soviético en España, al mismo tiempo que permiten poner de
manifiesto la influencia de ésta en la URSS, hecho que se refleja en el
incremento de los contactos, los intercambios culturales recíprocos y los
lazos solidarios, constatados en las fuentes analizadas procedentes de
archivos españoles y rusos.

