I. EL FENÓMENO DE LAS MIGRACIONES EN LATINOAMÉRICA
La libre movilidad de las personas es un fenómeno que caracteriza nuestro dinámico
mundo globalizado. Las migraciones estrechan las brechas geográficas que
separan a los hombres desde las respectivas diversidades nacionales, y contribuyen a
unir a la especie humana en una suerte de ciudadanía común de rango universal,
similar a aquella imaginada por KANT hace más de dos siglos 1.
La libertad de circulación constituye además la expresión de un derecho del
hombre, que es anterior a los propios procesos de integración regional y que conlleva
la potestad de migrar en procura de destinos donde pueda sentirse más protegido
y con mejores posibilidades para su desarrollo personal y familiar.
Las migraciones han aumentado sustancialmente en los últimos cuarenta años
como resultado de múltiples causas y diversos orígenes. Su curso, otrora limitado a
los países fronterizos y más próximos desde el punto de vista geográfico, se ha
ampliado considerablemente. Millones de personas se trasladan de un punto a otro
del planeta aprovechando las cada vez más numerosas facilidades de transporte y
comunicaciones, y lo hacen por decisión propia, atraídos por razones económicas y
sociales o forzadamente por motivos políticos, y también por causas mixtas.

